por Jürgen Skowaisa 7 de noviembre, 2017 Reportajes comentarios Bookmark and Share
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En el sector farmacéutico y cosmético, a menudo se intenta evitar cambiar los sensores por otro principio de medición, ya que el gasto que implica una nueva homologación suele ser muy superior al coste del sensor. Un fabricante de especialidades químicas, de origen inglés, muestra que hay otro modo.

La belleza siempre depende de con qué ojos se mire, pero la calidad de los productos para conseguirla es objetiva. Así es como la multinacional Croda, grupo de especialidades químicas, acompaña, desde hace muchos años, a empresas de reconocido prestigio en el sector Health & Care. Dichas empresas, a las que Croda suministra sus especialidades químicas, necesitan una materia prima de alta calidad para mantener los estándares del producto final y no decepcionar a unos clientes que son muy exigentes en este sector, sin olvidar la sostenibilidad; lo que incluye el uso de energías renovables, así como un tratamiento responsable de las materias primas naturales, como el uso de aceite de palma sostenible y certificado.

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