por J. Salgado Gómez. Director de Gestión de Proyectos, Gendiag 7 de mayo, 2014
< Volver

Desde que en la década de los 50 del siglo pasado se acuñó el término farmacogenética, se han generado amplias evidencias sobre la respuesta diferencial en eficacia y toxicidad de los fármacos. Estas diferencias se deben tanto a variantes genéticas como a factores ambientales, y el uso adecuado de la información farmacogenética, puede permitir la optimización de la selección y dosificación de los medicamentos

Dentro de los recientes avances en genética, en los que el Proyecto Genoma Humano y Proyecto HapMap han tenido una importancia capital, se han desarrollado 3 factores clave que nos permiten actualmente disponer de la capacidad de transferir el conocimiento adquirido a la práctica clínica:

  • La disponibilidad de herramientas de análisis genético que nos han permitido analizar el genoma completo que consta de 3.000 millones de bases nucleotídicas. Además esta innovación tecnológica ha ido mejorando día a día, de forma que el coste por base nucleotídica analizada ha ido bajando de los 2 USD en la década de los 90 del siglo pasado a los actuales 0,001 USD. La disponibilidad tecnológica y su coste permiten, ya actualmente, el uso de la información genética en diagnóstico y auguran un futuro lleno de innovación basado en estas tecnologías.
  • La disponibilidad de un gran número de potenciales biomarcadores moleculares. Los grandes proyectos mencionados han permitido conocer con más exactitud cómo se organizan los 3.000 millones de bases de nuestro ADN en aproximadamente 25.000 genes que codifican para alrededor de 100.000 proteínas. Además se ha observado que nuestro genoma incluye más de 10 millones de variaciones genéticas entre individuos. Estos hallazgos han permitido iniciar con un enfoque más global la relación fenotipo-genotipo y establecer tanto la asociación entre presencia y ausencia de la enfermedad como la predisposición a padecer una enfermedad, así como la respuesta diferencial al tratamiento. Además, este volumen de información disponible abre más posibilidades de investigación en el papel biológico de estos biomarcadores y la proyección a futuro de su uso en la práctica clínica.
  • La disponibilidad de potentes equipos informáticos y de herramientas bioinformáticas ha permitido analizar el gran volumen de datos que se generan. Sin este avance en paralelo, difícilmente se hubiera podido procesar la información genética obtenida de los Proyectos Genoma Humano y HapMap.
Publicidad

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.