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España ha dado un nuevo salto en la investigación biomédica con la incorporación de la primera plataforma de transcriptómica espacial 3D en el país, instalada en el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG). Se trata de una tecnología pionera —solo hay tres equipos en toda Europa— que permite analizar la actividad de los genes en su contexto tridimensional, ofreciendo una visión inédita del funcionamiento real de los órganos y del papel de las células en su entorno nativo.
La transcriptómica espacial 3D, desarrollada por Pyxa (Stellaromics), supone un avance sin precedentes en las ciencias ómicas. A diferencia de las plataformas de genómica espacial convencionales, esta tecnología preserva la organización tridimensional del tejido, permitiendo estudiar células en el lugar exacto que ocupan dentro del órgano y cómo esa posición condiciona su comportamiento.
Gracias a esta tercera dimensión, los investigadores podrán acceder a información hasta ahora inaccesible sobre procesos clave como la activación génica, la generación de ARN y la traducción de proteínas, abriendo la puerta a una comprensión más precisa de la biología de las enfermedades.
La plataforma permitirá analizar tejidos hasta 20 veces más gruesos que los utilizados en tecnologías previas, procedentes de tumores primarios, metástasis o tejido sano. El primer proyecto, ya en marcha, se centra en cáncer colorrectal, uno de los tumores más frecuentes y agresivos a nivel mundial.
La Dra. Anna Pascual Reguant, líder del equipo de Genómica Espacial del CNAG, destaca el potencial transformador de esta tecnología: “Vamos a ser testigos privilegiados de los mecanismos que hay detrás de la progresión de las enfermedades, viendo por primera vez en tres dimensiones procesos como la activación de los genes y la traducción de esa información en proteínas”.
Además de estudios de transcriptómica espacial, la plataforma permitirá realizar análisis de translatómica espacial, construyendo mapas de ribosomas para observar cómo las instrucciones celulares se convierten en proteínas.
El objetivo es avanzar hacia una comprensión más completa del origen y evolución de enfermedades como el cáncer, los trastornos inmunitarios o las enfermedades inflamatorias crónicas. La información generada permitirá identificar nuevos biomarcadores, mejorar la estratificación de pacientes y contribuir al diseño de terapias más efectivas y personalizadas.
Con esta incorporación, España refuerza su posición en la vanguardia internacional de la genómica espacial, poniendo estas capacidades de última generación al servicio de hospitales y centros de investigación del territorio.
La puesta en marcha del equipo, con una inversión cercana a 500.000 euros, ha sido posible gracias a los fondos europeos Next Generation, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).