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La Asociación propone medidas sobre contratación pública, incentivos a la utilización, seguimiento nacional y capacidad industrial para incorporar a los programas electorales.
De cara a las elecciones del 29N, la Asociación Española de Medicamentos Biosimilares (BioSim) traslada a las formaciones políticas una propuesta de medidas para su incorporación a los programas electorales de la próxima legislatura. El objetivo es consolidar el papel de los biosimilares como herramienta para mejorar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), favorecer el acceso equitativo de los pacientes a los tratamientos biológicos y reforzar la capacidad industrial y biotecnológica de España.
La propuesta de BioSim se apoya en dos décadas de experiencia con estos medicamentos en Europa y España. Desde su llegada al mercado europeo en 2006, los biosimilares han demostrado sus garantías de calidad, seguridad y eficacia, su contribución a la sostenibilidad del sistema sanitario y a la ampliación del acceso a los tratamientos biológicos. Su uso, inicialmente concentrado en áreas como la endocrinología y la nefrología, se ha extendido progresivamente a otras especialidades, como la oncología, la reumatología, la neurología y la oftalmología, consolidando su papel como alternativa terapéutica.
Su contribución a la eficiencia del gasto farmacéutico público está respaldada por sólidos datos. A partir de volúmenes reales de consumo y precios de adquisición en las licitaciones, la Asociación estima que estos medicamentos generaron un ahorro directo de aproximadamente 2.400 millones de euros para las administraciones públicas durante 2025. Frente a un gasto estimado de 700 millones de euros del SNS en biosimilares- según datos del Ministerio de Hacienda- el retorno directo alcanza los cuatro euros de ahorro por cada euro invertido. Este impacto económico se acompaña de beneficios asistenciales. La disponibilidad de alternativas biosimilares ha contribuido a ampliar el acceso a tratamientos biológicos y a adelantar su utilización hasta 19 meses desde el diagnóstico inicial, facilitando que más pacientes puedan beneficiarse de estas terapias.
Para BioSim, estos resultados justifican que los biosimilares ocupen un lugar destacado en las políticas farmacéuticas de la próxima legislatura, no solo como instrumento de eficiencia presupuestaria, sino también como vía para mejorar el acceso a tratamientos, aprovechar mejor los recursos disponibles y potenciar la industria biotecnológica de nuestro país.
Uno de los principales ámbitos de actuación que plantea BioSim es impulsar políticas que consideren la compra pública como una herramienta estratégica. Esta prioridad resulta especialmente relevante, pues es en el ámbito hospitalario donde se concentra el 90 % del consumo de biosimilares en España y donde las licitaciones tienen una influencia determinante.
En palabras de su directora general, Encarna Cruz: “La compra pública de medicamentos debe dejar de centrarse exclusivamente en el precio y reconocer el valor que aportan los tratamientos a lo largo de todo el proceso asistencial. Los biosimilares son una inversión en salud: permiten que más pacientes accedan antes a los tratamientos biológicos y, junto con las innovaciones incrementales que facilitan su administración y favorecen la adherencia, contribuyen a mejorar los resultados en salud y a utilizar los recursos sanitarios de forma más eficiente. No se trata solo de cuánto cuesta un medicamento, sino de todo lo que aporta al paciente y al sistema sanitario”.
La Asociación defiende, asimismo, un enfoque integral de las políticas de biosimilares que, más allá de la compra pública, incluya incentivos a su utilización —como los modelos de ganancias compartidas, ampliamente extendidos en Europa y con evidencia suficiente para su implementación— y actividades educativas dirigidas a profesionales sanitarios y pacientes. Estas iniciativas son fundamentales para reforzar la confianza en los biosimilares y favorecer su incorporación en nuevas áreas terapéuticas, contribuyendo a consolidar su uso y a maximizar su valor para el sistema sanitario.
La propuesta de BioSim también incorpora una dimensión industrial. España cuenta con dos plantas de producción industrial de medicamentos biosimilares, situadas en León y Granada, que exportan a mercados internacionales y contribuyen a generar empleo cualificado, actividad económica y capacidad productiva.
“La capacidad de producir biosimilares en España es una oportunidad para reforzar nuestro tejido biotecnológico y reducir vulnerabilidades en el suministro de medicamentos. Para aprovecharla, necesitamos políticas sanitarias e industriales coordinadas que favorezcan una capacidad productiva competitiva y sostenible”, señala Joaquín Rodrigo, presidente de BioSim.
BioSim ofrece su colaboración a las formaciones políticas y a las administraciones públicas para desarrollar estas propuestas durante la próxima legislatura y contribuir a mejorar el acceso a los tratamientos biológicos, la eficiencia del SNS y la resiliencia de la cadena de suministro.