Empresas Premium
La asociación destaca que el nuevo marco puede reforzar la seguridad jurídica y la competitividad del sector biotecnológico.
La Unión Europea avanza en la actualización de la regulación de los microorganismos modificados genéticamente (MMG), un marco con más de dos décadas de vigencia que requiere adaptación a los avances científicos y a las nuevas aplicaciones industriales y alimentarias. El proceso legislativo, iniciado por la Comisión Europea en 2025 con un paquete que incluye una Directiva específica, el Omnibus Food & Feed Safety y la Biotech Act, ha dado un paso clave con la adopción de la posición del Consejo de la UE.
AseBio valora positivamente la orientación de la reforma, al considerar que permitirá un marco más proporcionado al riesgo, basado en la evidencia científica y capaz de mejorar la seguridad jurídica y la simplificación administrativa. La asociación insiste en que la armonización entre Estados miembro será esencial para evitar divergencias que fragmenten el mercado interior.
Entre los cambios introducidos por el Consejo destacan el refuerzo del concepto de Qualified Presumption of Safety (QPS), un nuevo régimen de autorizaciones con una fase inicial limitada en el tiempo, y la creación de la categoría de “MMG elegibles para un procedimiento acelerado”, basada en criterios taxonómicos, moleculares y de ausencia de genes de preocupación. También se prevé una definición más precisa de estos genes, apoyo experto de laboratorios nacionales y una monitorización poscomercialización basada estrictamente en el riesgo.
AseBio considera que estos avances consolidan un enfoque más adaptado a la innovación, pero pide mantener la ambición regulatoria durante las negociaciones con el Parlamento Europeo para asegurar que el futuro marco impulse plenamente la competitividad del sector biotecnológico europeo.