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La Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), con la colaboración de HIPRA, ha celebrado la jornada "Prevención y vacunación frente a la COVID-19: reconstruir la confianza ante la desinformación" con el objetivo de ofrecer a periodistas un marco de análisis actualizado por fuentes expertas. El encuentro ha abordado la evolución epidemiológica del virus, el impacto actual de la enfermedad y los retos de comunicación sanitaria ante el descenso de la percepción del riesgo.
En un contexto marcado por la convivencia sostenida con el SARS-CoV-2, los expertos advierten de que la COVID-19 sigue representando un riesgo relevante para la población vulnerable y de que la menor percepción social del riesgo está impactando tanto en las coberturas vacunales como en la adherencia a medidas preventivas básicas. Solo en la temporada 2024-2025 se registraron en España alrededor de 8.000 hospitalizaciones, 300 ingresos en UCI y unas 500 muertes asociadas a la COVID-19, concentradas principalmente en personas mayores y pacientes de riesgo.
En este marco, la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), con la colaboración de HIPRA, ha celebrado la jornada "Prevención y vacunación frente a la COVID-19: reconstruir la confianza ante la desinformación", moderada por Graziella Almendral, presidenta de ANIS. La sesión ha reunido a los doctores María Fernández-Prada, especialista del Área de Gestión Clínica de Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Vital Álvarez Buylla de Mieres, Asturias, y secretaria de la Asociación Española de Vacunología (AEV); Iván Sanz, responsable científico y de Vigilancia Virológica del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, y Jorge del Diego, vocal asesor de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Sanidad, para abordar los principales desafíos actuales en torno a la COVID-19.
Durante la jornada, la doctora María Fernández-Prada advirtió que se ha producido una “normalización excesiva” de la COVID-19 y recordó que, aunque el escenario actual es diferente al de los primeros años de la pandemia, el virus continúa teniendo un impacto clínico importante en determinados grupos de población. “La COVID-19 no debe comunicarse con los códigos de alarma social de 2020, pero tampoco puede tratarse como una infección trivial”, señaló Fernández-Prada.
En cuanto al comportamiento epidemiológico de la COVID-19, el doctor Iván Sanz explicó que el SARS-CoV-2 ha evolucionado hacia un modelo de circulación basado en brotes distribuidos a lo largo del año, alejándose de las grandes ondas pandémicas iniciales. “La convivencia con el virus está ya establecida”, aunque precisó que todavía existe incertidumbre sobre cuál será su patrón de circulación en los próximos años. Respecto a la vacunación, recalcó la importancia de seguir protegiendo a la población, especialmente a los grupos de riesgo. “En la temporada 2024-2025 el 81% de las hospitalizaciones fueron personas mayores de 60 años y el 71% de las muertes se dieron en mayores de 80 años, con una tasa de letalidad global del 6,1%”. Por otra parte, en la misma temporada, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) estimó una cobertura media de vacunación COVID-19 de solo el 8,7% en personas de 60 años y del 8,5% en mayores de 80 años entre los países notificantes, con gran variabilidad.
Desde el enfoque de salud pública, el doctor Jorge del Diego puso el foco en la necesidad de percibir la COVID-19 como una realidad: “Quien no lo sufre da por cerrada la enfermedad con el fin de la pandemia, pero quien lo sufre se siente a menudo abandonado, porque todavía faltan circuitos asistenciales claros.”
La jornada dedicó una parte del debate al impacto que la desinformación sigue teniendo sobre la percepción social de la COVID-19 y las vacunas, y el reto de hacerle frente en un contexto marcado por la fatiga pandémica y la disminución de la percepción del riesgo.
El doctor Iván Sanz señaló que uno de los errores más frecuentes en comunicación sanitaria es “no entender las inquietudes y necesidades de las personas receptoras de esas vacunas”, lo que genera “una cierta desconexión entre el mensajero y el receptor”. Por su parte, la doctora María Fernández-Prada defendió la necesidad de evitar tanto el alarmismo como la banalización en la cobertura informativa sobre COVID-19 y vacunas. El doctor Jorge del Diego alertó de que la desinformación “erosiona la confianza, que es lo que sostiene la cobertura vacunal y donde cae la cobertura reaparece la enfermedad que creíamos controlada.”
Con iniciativas como esta, ANIS e HIPRA reafirman su compromiso con promover una información sanitaria rigurosa y basada en evidencia científica, fomentando la colaboración entre expertos, instituciones y periodistas para contribuir a una comunicación más contextualizada y alineada con los retos actuales de salud pública.