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Sandoz celebra 80 años como pionera en la producción a gran escala en Europa de antibióticos esenciales, la columna vertebral de la medicina moderna. Presenta una denuncia anti-dumping para defender la competencia justa y la industria de producción europea. Advierte de que la capacidad de producción actual está en peligro debido a las condiciones insostenibles del mercado e insta a los líderes políticos europeos a actuar antes de que sea demasiado tarde.
Sandoz , compañía especializada en medicamentos genéricos y biosimilares, conmemora 80 años de experiencia en antibióticos con un gran acto público de aniversario en Kundl (Austria).
El evento reunió a ponentes de alto nivel del ámbito político, académico y del sector de la defensa. Entre los participantes se encontraban la secretaria de Estado Elisabeth Zehetner (Ministerio de Asuntos Económicos de Austria), el gobernador de Tirol Anton Mattle, el teniente general Harald Vodosek (Fuerzas Armadas de Austria), la profesora Ulrike Holzgrabe (Universidad de Wurzburgo), Jonathan Toomey (Coalición por una América Próspera) y Frank Van Trimpont (Consejo Europeo de Medicina de Catástrofes).
En declaraciones previas al evento, Gilbert Ghostine, presidente de Sandoz, ha afirmado: “En Sandoz, los antibióticos no son solo parte de nuestro legado, son parte de nuestro propósito. Durante décadas, hemos asumido la responsabilidad de garantizar la disponibilidad de estos medicamentos esenciales de forma fiable, a gran escala y con la calidad como pilar fundamental”.
“Salvaguardar la fabricación de antibióticos penicilínicos en Europa no es opcional; es una necesidad estratégica. Y, de cara al futuro, el porvenir de Kundl es más importante que nunca. Como la última planta totalmente integrada verticalmente en Europa, cuenta con una posición idónea y única para asegurar el suministro de antibióticos esenciales en el continente”.
Richard Saynor, CEO de Sandoz, se ha hecho eco de las palabras del presidente y ha advertido también de que Europa corre el riesgo de perder una capacidad de fabricación crítica —y su infraestructura de seguridad general— si no se toman medidas políticas urgentes.
“Hoy debería ser un día de celebración”, ha señalado, “pero la capacidad de Europa para garantizar un suministro seguro y fiable de antibióticos corre cada vez más peligro. Los líderes políticos europeos tienen que reaccionar ante esta amenaza sin precedentes y tomar medidas urgentes antes de que sea demasiado tarde. La realidad es que hasta el 90% de los principios activos farmacéuticos de los antibióticos a nivel mundial se producen ya fuera de Europa, principalmente en China. Esto supone una vulnerabilidad estratégica crucial con consecuencias directas para la salud pública, la preparación ante crisis y la capacidad de Europa para defender su posición en un mundo que cambia rápidamente”.
En paralelo, Sandoz ha presentado un borrador de denuncia por ‘dumping’ comercial ante la Comisión Europea en relación con las importaciones chinas de principio activo (API) de amoxicilina, alegando indicios claros de prácticas que distorsionan el mercado, como la fijación sostenida de precios por debajo del coste, las subvenciones estatales y la concentración de la capacidad mundial en un solo país. Esta histórica iniciativa representa el primer caso de este tipo presentado en la industria farmacéutica en varias décadas.
La denuncia de Sandoz insta a la UE a aplicar aranceles antidumping para evitar que las empresas extranjeras inunden los mercados globales con principios activos de penicilina ultra baratos y subvencionados por el Estado. India ya ha tomado cartas en el asunto imponiendo precios mínimos de importación para proteger su propia cadena de suministro de antibióticos.
En el volátil entorno geopolítico actual, el acceso a los medicamentos esenciales, especialmente a los antibióticos, es más que nunca un activo estratégico.
Saynor ha concluido: “Garantizar el suministro de antibióticos no es solo una cuestión de política sanitaria, sino un asunto de seguridad económica y de política comercial estratégica. Europa debe actuar ya para salvaguardar un suministro independiente en los próximos años”.
En este engranaje, España juega un papel estratégico indispensable para Sandoz a través de su planta de Palafolls (Cataluña). Este centro forma parte de la única red de producción de antibióticos penicilínicos verticalmente integrada de Europa, elaborando materias primas que cubren la cadena de suministro de principio a fin.
Joaquín Rodrigo, director general de Sandoz Iberia y presidente de Sandoz España, ha detallado: "Celebrar 80 años de experiencia en antibióticos nos recuerda que en Sandoz nos queremos asegurar que los pacientes reciban el medicamento que necesitan, cuando y donde lo necesiten. Contar con Palafolls hace de España un motor indispensable en nuestra red industrial. Gracias a esta planta, garantizamos tratamientos críticos, reforzamos la autonomía estratégica en Europa y aportamos sostenibilidad a nuestro sistema de salud".