6 de septiembre, 2013 Actualidad Farmacéutica comentarios Bookmark and Share
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La Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander acogió los días 5 y 6 de septiembre la celebración del XIII Encuentro de la Industria Farmacéutica Española, bajo el patrocinio de la Fundación Farmaindustria, y que este año analizó los nuevos sistemas de precios de los medicamentos.

En el transcurso de la primera jornada, el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, expuso el punto de vista de la industria farmacéutica sobre la regulación de los precios de los medicamentos en España, haciendo hincapié en que la forma en que se regule el procedimiento de financiación resulta importante no solo para la industria, sino también para el Sistema Nacional de Salud, para los pacientes y para los profesionales

En este sentido, aseguró que la evaluación de un nuevo fármaco responde a múltiples facetas, y que debe realizarse desde un punto de vista global socio-sanitario y no solo desde la perspectiva de la factura farmacéutica. “Nuestro sistema público de salud no debe pagar ni un céntimo más de lo que realmente aporta un nuevo fármaco, pero tampoco el sistema de evaluación puede impedir el acceso a un mejor tratamiento por ahorrar ese céntimo”, aseguró el director general de Farmaindustria.

Humberto Arnés insistió en que la evaluación clínica, conocida como “Informe de Posicionamiento Terapéutico” (IPT), no debe basarse en consideraciones económicas, sino situar al medicamento, en términos de eficacia y seguridad, en relación al resto de medicamentos existentes que comparten indicación y grupo. En cuanto a la segunda, la económica, señaló que debe establecer la eficiencia en términos de coste-efectividad del nuevo fármaco, así como su impacto en todo el presupuesto público y su aportación al conjunto de la economía.

No obstante, apuntó que esta doble evaluación de carácter clínico-sanitario y de carácter económico es un elemento más del proceso, pero ni es la única ni la más relevante para determinar la inclusión de un nuevo fármaco en la financiación pública y establecer su precio. A este respecto, se mostró partidario de que en el actual contexto económico en el que se producen múltiples interacciones entre territorios se configurase una "cesta" con los precios de países de la eurozona (no rescatados ni sujetos a regímenes especiales o transitorios de propiedad industrial) para que el precio de financiación se sitúe en una horquilla en torno a la media de los estados incluidos en dicha cesta.

También recordó que es el Estado el que tiene capacidad de fijar precios cuando los medicamentos son adquiridos y pagados a través del Sistema Nacional de Salud, pero se mostró partidario de que aquellos medicamentos que se dispensen al margen del SNS se comercialicen al precio libremente fijado por el laboratorio, tanto dentro como fuera del territorio nacional, siendo sometidos a un régimen de precio notificado aquellos medicamentos excluidos de la financiación pública.

El director general de Farmaindustria concluyó esta primera jornada poniendo de manifiesto el deseo del sector de  colaborar con el Ministerio y contribuir de forma constructiva a establecer un sistema de evaluación y fijación de precios de los nuevos medicamentos que pueda ser un referente en toda Europa.

Segunda jornada

En la segunda jornada del transcurso del encuentro, el 6 de septiembre, la presidenta de Farmaindustria, Elvira Sanz, analizó la situación actual de la industria farmacéutica en España y sus retos más importantes en la actual coyuntura, y brindó al Ministerio de Sanidad el apoyo del sector para alcanzar un acuerdo de mutua colaboración y recuperar un marco de entendimiento que permita reconocer el medicamento como una potente herramienta de salud para los ciudadanos.

Durante su intervención, reiteró el compromiso del sector con la sostenibilidad del sistema público de salud y con la innovación biomédica, y ofreció a las Administraciones sanitarias la colaboración necesaria para hacer compatible la sostenibilidad y la innovación, en beneficio de la economía, del sistema sanitario y de los ciudadanos.   

Se refirió también la presidenta de Farmaindustria al enorme problema que representa para la industria farmacéutica la deuda por suministro de medicamentos a hospitales públicos, que supera ya los 3.600 millones de euros y los 294 días de demora media en el pago, haciendo hincapié en la necesidad de abordar la situación de forma estructural, articulando un instrumento que posibilite el cobro automático de la deuda y resolver así, definitivamente, el problema de la demora en los pagos.

No obstante, Elvira Sanz se mostró convencida de que todavía es posible reconducir la situación, porque el gasto farmacéutico no representa ya un problema para la sostenibilidad de las cuentas públicas, se han hecho los ahorros y se han sentado las bases para su  contención futura. En este contexto, pidió para el sector farmacéutico un marco de estabilidad y predictibilidad normativa a medio y largo plazo que permita fijar objetivos de gasto, tratar adecuadamente las innovaciones en términos de acceso precio, y garantizar un mercado vertebrado sin fragmentación regulatoria.

Para la presidenta de Farmaindustria, todo esto debe ser y es compatible con la sostenibilidad del sistema público de salud y con tratar de incrementar el valor de la sanidad en España sin poner en riesgo los presupuestos públicos. “Hay una serie de ámbitos en los que caben reformas estructurales, más allá del medicamento, en donde ya se han hecho, que pueden optimizar de forma importante el gasto sanitario sin perjuicio de la calidad asistencial”, señaló.

 

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